El último informe del CIS (Centro de investigación Sociológica) dio sus resultados hará unas semanas. Éste, se encarga de evaluar la situación de España en ámbitos como el económico y político entre otros.
Entre los principales problemas de la ciudadanía, podemos encontrar en tercer lugar la clase política, por debajo de la situación de paro y la crisis económica.
La participación electoral cae en los últimos años en las elecciones generales y las autonómicas. Cada día podemos encontrar más gente a la que "no le interesa la política", y argumentan que toda la clase política es igual, hace caso a un partido y a la que puede meten la mano en el saco "a ver lo que pillan".
Los casos de corrupción en España se están empezando a destapar, ningún partido político que ha estado en la presidencia del gobierno se salva.
La desconfianza a la clase política se hace cada día más evidente y el desinterés por la política en general también.
Lo curioso del asunto, es que pese a reconocer el desinterés por la política, todo el mundo tiene argumentos sobre el panorama actual. Basta con hablar de recortes, sanidad o educación para iniciar un debate, que curiosamente siempre acaba siendo político.
Nos basta con ver la cantidad de huelgas y movimientos sociales (como por ejemplo el 15M, o el 25S) que han obtenido un respaldo social muy amplio.
Aún y así, la clase política no ha sabido darse cuenta de lo que hay en la calle. Los ciudadanos, con este tipo de movimientos, suelen reivindicar cambios en la situación que se vive actualmente. La clase política no ha sabido ni dar explicaciones, ni explicar dónde estamos. En definitiva, no ha sabido informar de la situación ni el porqué de las reformas que sufrimos todos actualmente en España.
Otros informes revelan que el PP, si se celebraran las elecciones perdería la ventaja que obtuvo en las elecciones generales. En un solo año han sabido desgastarse como ningún partido político lo había hecho antes. La prensa internacional describe a Mariano Rajoy como un hombre que no sabe comunicar. Y es absolutamente cierto, se ciñe a un discurso estricto que se basa en lo siguiente: "Yo tengo la receta para salir de la crisis, crear empleo, cumplir con los objetivos Europeos y los de déficit". Pero ¿cómo lo va a hacer? ¿va a seguir recortando?.
Las medidas tomadas salen por completo del programa electoral del PP, y el ejemplo más gráfico es la campaña de "No más IVA" impulsada por el mismo partido político que lo ha subido.
En general, la falta de argumentos, la poca concreción, el bipartidismo vicioso en el que España se basa, unido a la fuerte crisis económica que vivimos hace que cada día nos de mas "asco" hablar sobre política e incluso ir a votar.
La clase política no ha sabido dar explicaciones, tampoco ha tenido en cuenta las protestas ciudadanas las cuales han calificado de diversas maneras, algunas un tanto despectivas.
Lo que está claro, es que hace falta un cambio, y no a nivel social, si no a nivel político para "curar" ese desánimo que tiene la ciudadanía hacia la política. Si no, podemos ver como se quiebra aquél modelo democrático el cual costó tantos años de asentar.
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